Maersk reanuda un servicio de contenedores con escalas por el canal de Suez en su red Gemini

Maersk ha confirmado la reanudación del tránsito por el canal de Suez para uno de los servicios de contenedores de su red Gemini con Hapag-Lloyd. La naviera comunicó el 2 de noviembre de 2026 un cambio estructural en el servicio ME1 Gemini, que dejará la ruta que rodea el Cabo de Buena Esperanza para volver al corredor trans-Suez. El ajuste afecta, según la propia compañía, a los primeros viajes identificados como Atlanta Express 644W y Savannah Express 644E.
Se trata, por ahora, de un retorno selectivo y no de una reapertura generalizada de toda la red East-West de Maersk. La compañía enmarca este movimiento como una transición gradual, condicionada por la evolución de la seguridad en el mar Rojo.
El cambio confirmado por Maersk
En su comunicación oficial, Maersk indica que el servicio ME1 pasará a operar con una rotación que incluye Mundra, Nhava Sheva, Salalah, Suez Canal, Tangier, Rotterdam, Wilhelmshaven, Hamburg, London, Algeciras, Tangier, Suez Canal, Salalah y Mundra. Se trata, por tanto, de un itinerario con escalas en India, Oriente Próximo, el Mediterráneo occidental y varios puertos del norte de Europa.
La compañía sitúa el inicio del cambio en los dos viajes mencionados. En el caso del Atlanta Express 644W, la última escala indicada es Salalah, el 4 de noviembre. Para el Savannah Express 644E, la última escala señalada es Tangier, el 13 de noviembre. A partir de ahí, el servicio quedará incorporado a la ruta trans-Suez.
El anuncio supone un giro operativo relevante porque el canal de Suez ha sido uno de los corredores más sensibles para el transporte marítimo internacional en los últimos meses. Maersk había desviado buena parte de sus servicios hacia trayectos alternativos por motivos de seguridad, lo que alargó los tiempos de tránsito y alteró los costes y la planificación logística de cargadores y operadores.

Un retorno gradual y todavía limitado
La información más reciente disponible apunta a que Maersk está adoptando un enfoque prudente y escalonado. La naviera ya había comunicado en septiembre de 2026 que otros servicios, como AE19 y AE15, volverían a transitar por Suez como parte de un retorno medido al corredor trans-Suez, aunque en ese momento aclaró que aquello no debía interpretarse como el regreso general de toda su red East-West.
Ese mismo patrón se repite ahora con ME1. La empresa confirma el ajuste, pero mantiene la cautela sobre el alcance total de la normalización. Según su propia explicación, cualquier movimiento adicional seguirá dependiendo de la estabilidad en el mar Rojo y de la situación de seguridad en la región.
En otras palabras, lo confirmado hasta ahora es la recuperación de un servicio concreto por el canal de Suez, no una vuelta completa e irreversible de todos los tráficos de Maersk por esa vía. La compañía no ha trasladado, al menos en la información consultada, una decisión general aplicable al conjunto de su operativa entre Asia, Oriente Próximo y Europa.
Qué implica para la operativa marítima
El regreso de un servicio de contenedores al canal de Suez suele tener implicaciones directas en la planificación de la cadena logística. La propia Maersk sostiene que la ruta por el canal de Suez y el mar Rojo es la forma más rápida, sostenible y eficiente de conectar determinados mercados. Esa valoración forma parte del mensaje comercial y operativo de la naviera, no de una constatación independiente incluida en la nota.
Desde un punto de vista práctico, volver a Suez puede reducir tiempos de tránsito frente a la alternativa del Cabo de Buena Esperanza, siempre que las condiciones de seguridad permitan mantener el servicio con continuidad. Para los clientes, esto puede traducirse en itinerarios más cortos y previsibles en los tráficos afectados, aunque el beneficio final dependerá de la estabilidad de la ruta y de la fiabilidad del calendario de escalas.
También hay una lectura relevante para la capacidad marítima entre Asia y Europa. Cuando una naviera de gran tamaño reabre un corredor estratégico, aunque sea de forma parcial, se reordena la oferta disponible y se envía una señal al mercado sobre la posible normalización progresiva de determinados flujos. En este caso, sin embargo, la propia compañía evita presentar la medida como definitiva o universal.
La posición de Maersk sobre Suez y el mar Rojo
Maersk ha vinculado sus decisiones a la evolución del entorno de seguridad. En la nota del 2 de noviembre, la empresa subraya que seguirá monitorizando la situación en Oriente Medio y que futuros cambios dependerán de la estabilidad en el mar Rojo. Esa formulación es importante porque sitúa el anuncio dentro de una política de ajustes graduales, no de una reapertura automática de todos los servicios.
La naviera también ha difundido en el pasado una FAQ corporativa en la que señalaba que, en ese momento, el canal de Suez y Port Said funcionaban con normalidad y no esperaba un impacto operativo significativo. Esa afirmación debe entenderse como una evaluación interna de Maersk sobre sus condiciones de operación, no como una confirmación independiente de la situación geopolítica general.
Además, la compañía ya había realizado cambios similares en otros servicios de su red Gemini y en el servicio MECL, lo que refuerza la idea de una estrategia de reapertura selectiva. Los comunicados de 2026 muestran una secuencia de ajustes que, en conjunto, apuntan a una reactivación paulatina del corredor trans-Suez cuando la empresa considera que las condiciones lo permiten.
Qué debe entenderse hoy por la noticia
El dato principal es claro: Maersk ha confirmado oficialmente que el servicio ME1 Gemini vuelve a pasar por el canal de Suez. La medida ya está anunciada, tiene fechas y viajes concretos asociados, y afecta a una conexión específica de su red.
Lo que no ha confirmado la compañía es un retorno total de toda su operativa por esa vía. Por eso, la forma más precisa de resumir la situación es hablar de una reanudación selectiva y gradual, condicionada todavía por la seguridad en el mar Rojo. En el corto plazo, esa prudencia seguirá marcando la evolución de los servicios de la naviera entre India, Oriente Próximo y Europa.
Para el mercado marítimo, la decisión es relevante porque muestra que Maersk empieza a recuperar corredores que había evitado durante meses. Pero el mensaje de fondo es igualmente importante: la normalización no se presenta como un retorno inmediato y completo, sino como un proceso todavía sujeto a revisión.

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