Hanwha gana impulso en el negocio naval de Estados Unidos con un nuevo contrato para construir un buque de desembarco

Hanwha gana impulso en el negocio naval de Estados Unidos con un nuevo contrato para construir un buque de desembarco

Hanwha ha dado un paso decisivo en su expansión naval en Estados Unidos al ser seleccionada para construir el primer Medium Landing Ship (LSM) del programa de la Marina estadounidense. La adjudicación, comunicada por TOTE Services y por Hanwha Defense USA, sitúa a Hanwha Philly Shipyard, en Filadelfia, como el astillero encargado de ejecutar el contrato, valorado en 269 millones de dólares.

La noticia supone un avance relevante para el grupo surcoreano, que hasta ahora había logrado presencia en programas vinculados a la Marina de EE. UU. como subcontratista, pero no contaba con un encargo de construcción de un buque naval completo de estas características. El contrato para el LSM refuerza además la apuesta de Hanwha por convertir su astillero de Filadelfia en una instalación con capacidad tanto comercial como militar.

Un contrato que eleva el perfil naval de Hanwha en EE. UU.

La selección de Hanwha Defense USA se hizo pública a finales de octubre de 2026. TOTE Services, empresa responsable de la gestión de construcción del programa, anunció que había escogido a la filial estadounidense del grupo para construir el primer buque de la serie. Hanwha Defense USA confirmó después la adjudicación en su propia comunicación corporativa.

El contrato representa el encargo más destacado obtenido hasta ahora por Hanwha en el ámbito naval estadounidense. La compañía ya había conseguido antes otro trabajo relacionado con la Marina de EE. UU., pero de alcance mucho más limitado: en marzo de 2026, Hanwha Defense USA y Hanwha Philly Shipyard recibieron su primer encargo vinculado al programa Next Generation Logistics Ship (NGLS), centrado en un estudio de diseño conceptual y en análisis de mercado, no en la construcción de un buque completo.

Ese precedente ayudó a abrir la puerta, pero el nuevo LSM marca un salto cualitativo. Ya no se trata solo de participar en una fase preliminar del programa, sino de asumir la fabricación de un buque diseñado para operaciones militares y logísticas en entornos litorales.

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Qué es el programa Medium Landing Ship

El programa LSM forma parte de los esfuerzos de la Marina estadounidense para mejorar la capacidad de maniobra distribuida y el apoyo logístico de los Marine Littoral Regiments, unidades concebidas para operar en zonas costeras disputadas. La documentación presupuestaria de la Marina para el ejercicio fiscal 2026 ya contemplaba financiación para esta iniciativa.

En ese contexto, el buque de desembarco medio está pensado para transportar personal y material en escenarios donde la movilidad, la flexibilidad operativa y la capacidad de acceso a costas poco preparadas resultan esenciales. La importancia del programa no es solo industrial, sino también doctrinal, porque responde a las necesidades de la Marina y del Cuerpo de Marines en un entorno de mayor dispersión operativa.

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El contrato no fue otorgado directamente por la Marina a Hanwha, sino a través de TOTE Services, que había recibido previamente el contrato de Vessel Construction Manager (VCM) para este programa. Ese acuerdo fue anunciado por la Marina el 13 de julio de 2026 y forma parte de la estructura de gestión con la que el Pentágono busca acelerar la producción del LSM.

Hanwha Philly Shipyard, pieza central de la estrategia industrial

El astillero implicado en la construcción es Hanwha Philly Shipyard, situado en Filadelfia. Hanwha adquirió este activo en diciembre de 2024 y, desde entonces, afirma haber invertido más de 200 millones de dólares en modernización y mejoras de capacidad productiva.

La compañía sostiene que su objetivo es transformar el astillero en una instalación de uso dual, capaz de atender tanto encargos comerciales como militares. El nuevo contrato del LSM encaja con esa estrategia y ofrece una primera prueba de que el complejo puede competir en un segmento naval de mayor exigencia técnica y regulatoria.

En la práctica, la adjudicación tiene también una lectura industrial más amplia. La prensa surcoreana la interpreta como una validación de la capacidad de Hanwha Philly Shipyard para pasar de la construcción de buques comerciales a programas militares estadounidenses. Esa interpretación es coherente con el tipo de trabajo asignado, aunque sigue siendo una valoración y no un resultado cerrado a largo plazo.

Qué se sabe y qué sigue pendiente

Lo confirmado hasta ahora es que Hanwha Defense USA y Hanwha Philly Shipyard han sido seleccionadas para construir el primer buque del programa LSM en Filadelfia. También está verificado el valor citado del contrato, de 269 millones de dólares, y el hecho de que la adjudicación se produjo a través de TOTE Services, la entidad encargada de gestionar el programa de construcción.

Sin embargo, las fuentes revisadas no permiten afirmar todavía que la construcción física haya comenzado. Algunas coberturas periodísticas mencionan que el inicio podría producirse en el cuarto trimestre de 2027, pero esa fecha aparece atribuida a declaraciones citadas por la prensa y no como una confirmación contractual plena en documentación oficial primaria. Por tanto, debe entenderse como una previsión, no como un hecho consumado.

Tampoco hay confirmación pública, en el material verificado, de que se haya producido aún la colocación de la quilla o el arranque formal de la fabricación. El estado actual del proyecto es, por tanto, el de contrato adjudicado y fase preparatoria en curso.

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Por qué este encargo importa para Hanwha

El contrato del LSM tiene varias implicaciones para Hanwha. La primera es reputacional: consolida a la compañía como un actor con capacidad para entrar en programas navales estadounidenses de mayor complejidad. La segunda es industrial: refuerza el papel de Hanwha Philly Shipyard como plataforma para competir por pedidos militares además de comerciales.

La tercera implicación es estratégica. Hanwha no solo ha ganado un trabajo concreto, sino que se ha posicionado mejor para aspirar a futuras adjudicaciones si el programa evoluciona según lo previsto. La propia prensa surcoreana ha destacado esta lectura como una señal de que el contrato podría servir de base para más encargos, aunque eso sigue siendo una proyección y no una garantía.

El interés de Hanwha por el mercado naval estadounidense encaja, además, con el contexto de refuerzo de capacidades de construcción naval que impulsa Washington. En ese escenario, contar con una presencia industrial ya asentada en territorio estadounidense puede convertirse en una ventaja competitiva relevante.

Una expansión que combina presencia industrial y acceso a programas militares

El movimiento de Hanwha debe leerse como parte de una estrategia más amplia de implantación en Estados Unidos. La compra de Philly Shipyard en 2024 y la inversión posterior en mejoras de capacidad prepararon el terreno para optar a programas más sensibles y con mayor contenido militar.

El contrato del LSM también muestra cómo se articula esa estrategia: primero, presencia física e inversión industrial; después, participación en programas de diseño y gestión; y ahora, adjudicación de la construcción de un buque naval completo. Ese recorrido no garantiza por sí mismo nuevos contratos, pero sí sitúa a Hanwha en una posición más sólida que hace apenas dos años.

Para la Marina estadounidense, la participación de un astillero con nueva capacidad en Filadelfia puede contribuir a ampliar la base industrial disponible para programas navales. Para Hanwha, supone una oportunidad para demostrar que su apuesta por el mercado estadounidense puede traducirse en pedidos efectivos y no solo en anuncios de expansión.

La evolución del programa LSM en los próximos meses marcará hasta qué punto este contrato es un hecho aislado o el inicio de una presencia más profunda de Hanwha en la construcción naval militar de Estados Unidos. Por ahora, lo verificable es que la compañía ya tiene en sus manos el encargo para construir el primer buque de la serie, un movimiento que la acerca con más claridad al núcleo del negocio naval estadounidense.

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